La dermatitis atópica en el cuerpo (el tuyo o el de tu hijo) puede desarrollarse en cualquier parte, pero especialmente en las zonas con pliegues (axilas, codos, rodillas). Para calmar y reparar la piel y prevenir futuros brotes, es necesario tratar la piel, con cuidados prescritos por tu médico en la fase de brote, a menudo dermocorticoides, y adoptar una rutina diaria que combine la higiene y los productos emolientes adecuados para el cuidado de la piel. Aquí tienes algunos consejos para tener en cuenta y así ayudarte a conseguirlo.